
El consumidor del futuro
Durante décadas, conocer al consumidor significó responder preguntas relativamente sencillas: ¿qué edad tiene?, ¿cuánto gana?, ¿dónde vive?, ¿qué compra y con qué frecuencia? Ese modelo está perdiendo capacidad explicativa; no porque la demografía haya dejado de importar, sino porque el comportamiento contemporáneo está siendo moldeado simultáneamente por incertidumbre económica, inteligencia artificial, saturación digital, preocupación por el bienestar, crisis de confianza, cambio climático y una búsqueda creciente de experiencias con significado.

